El sueño infantil

11.01.2021

El sueño infantil es una de las cosas que menos información se recoge durante el embarazo y la preparación de la llegada del bebe a la familia. Son conocidos algunos métodos que se han utilizado para ayudar a los bebes a dormir mejor, como puede ser el dejar llorar al bebé. Muchas personas consideran que es algo que el bebé ira aprendiendo a medida que va creciendo, y lo cierto es que es así, el sueño es evolutivo, pero os puedo decir también que tenemos recursos para ayudarlos a que aprendan a hacerlo sin dejarles llorar y con apego.

El sueño es una necesidad básica, para todos los miembros de la familia. No solo se trata de que durmamos las madres o padres, o el mero hecho de que aprenda a dormir, los beneficios van mucho más allá. El bienestar físico y mental tanto de la madre como la del propio bebé está directamente relacionado con el sueño, y es importante cuidarlo para disminuir el riesgo de padecer la depresión postparto o problemas asociados a la falta de sueño en los bebés que afectaran a su comportamiento y su sistema inmune. Además, los niños que duermen peor tienen más probabilidades de padecer enfermedades no trasmisibles como el sobrepeso, hipercolesterolemia y también sufren más resfriados.

Las necesidades de los niños irán cambiando a medida que van creciendo, de modo que, un recién nacido necesita dormir 16 horas durante la noche con sus correspondientes tomas de alimentación y de día tendrá unas siestas cada  y un niño de tres años necesitará dormir 10 horas nocturnas y realizará una siesta de día. Nosotros nos centraremos en bebés a partir de los seis meses.

Como apunte, deciros de hasta los seis meses podremos intentar llevar unos hábitos saludables de sueño para ayudar al bebé a estar lo mejor posible, pero nunca se renunciara a sus necesidades de apetito y siempre se dará el soporte necesario de cariño. A partir de los 3 meses, comienzan a distinguir la noche y el día, y por tanto, es importante comenzar a establecer unas rutinas de sueño y horarios poco a poco.

Establecer unos horarios y unas rutinas para mejorar el hábito de sueño de los bebes es fundamental. Mantener los horarios de ellos, les ayuda a adaptarse a su reloj interno y que la hora de dormir sea más tranquila. Para ello debemos respetar las ventanas de sueño. Hablamos de ventanas de sueño para referirnos al periodo de vigilia que trascurre desde la ultima vez que se despertó hasta que vuelve a dormirse. Estas ventanas serán menos amplias en los primeros meses, y poco a poco irán alargando el periodo de vigilia.

Es importante prestar mucha atención a las señales de sueño de nuestro bebé, ya que las horas de ventana según la edad son aproximadas y siempre deberemos actuar según las necesidades que le observamos al bebé. Estas señales pueden ser tocarse la nariz, frotarse las manos, tocarse la oreja, bostezar, etc. Cuando veamos alguna de estas señales, nos indicara que es la hora de ponerle a dormir a nuestro hij@.

Puede haber algunas condiciones médicas que pueden afectar al sueño, como pueden ser las alergias y determinadas enfermedades. En este caso, sera el pediatra quien deberá realizar una valoración al bebé y establecer el correspondiente tratamiento.

Tenemos también algunos hábitos que pueden estar afectando al sueño del bebé o niñ@. Estos son adquiridos desde edades tempranas y son aprendizajes que ha realizado para el momento de coinciliar el sueño que dependen de alguna persona u objeto. Estas muletillas son a veces el obstáculo que encontramos para que sean capaces de gestionar su sueño por si mismos. Necesitan aquello que les ha hecho quedarse dormidos, sea una persona, chupete, peluche, etc. para poder seguir durmiendo. Esto les puede hacer enfadarse ya que quieren dormir y no saben hacerlo.

Y, ¿Por qué se despierta?

Para que me entiendas de manera sencilla y corta, porque considero que con la justa información sera suficiente, el sueño es cíclico tanto en adultos como en bebes y niños. Estos ciclos, son más cortos en los bebes de seis meses (de unos 45 minutos) que en personas mayores (que duran entre hora y media a dos horas). Aquí tienes la respuesta de porque se despierta tantas veces.

Los adultos también sufrimos estos microdespertares, pero somos capaces de gestionarlos por nosotros mismos sin necesidad que nada ni nadie nos ayude a reconducir el sueño. Probablemente nos giraremos o nos taparemos y seguiremos durmiendo, enlazando asi con el siguiente ciclo. En cambio, en los bebes esto no ocurre así y podemos ayudarles.

Y tu, ¿Qué tal duermes?