Alimentación complementaria

01.10.2020

¿Qué es la alimentación complementaria?

La alimentación complementaria (AC), es la introducción de los alimentos que sean distintos a la leche, ya sea materna o de fórmula, a partir de los seis meses de edad, según las recomendaciones de la OMS y AEP. Es importante saber que el dar alimentos no sustituye a la toma de leche, sino que la complementa. Es decir, nunca hay que prescindir de una toma de leche por los alimentos que se le ofrecen al bebe.

Hasta el primer año de vida, la leche sigue siendo el principal alimento del bebe y una fuente importante de nutrientes hasta el segundo año. Pero, si no lo complementamos a partir de los 6 meses, podría suponer algún problema con respecto al desarrollo fisiológico del bebe y por tanto debemos complementar.

"La OMS recomienda que los lactantes empiecen a recibir alimentos complementarios a partir de los 6 meses, primero unas dos o tres veces al día entre los 6 y los 8 meses, y después, entre los 9 a 11 meses y los 12 a 24 meses, unas tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una o dos veces al día, según se desee".

¿Por qué a partir de los 6 meses y no antes?

Las necesidades de energía y nutrientes del niño aumentan a partir de los 6 meses, con respecto a lo que puede aportar la leche materna. La mayoría de los niños a esta edad ya muestran interés sobre la comida y están preparados para iniciar la alimentación complementaria. Por lo tanto, es la edad ideal para empezar a tomar nuevos alimentos.

Las principales razones por las que la alimentación complementaria se debe iniciar a partir de los 6 meses y no antes, son que la maduración de sus sistemas como el gastrointestinal, neurológico, renal e inmunológico no están completamente desarrollados. En caso de que no se ofrecen alimentos sobre los 6 meses de edad o se ofrecen de forma inadecuada, el crecimiento del niñ@ podrá verse afectado.

Los riesgos más importantes de iniciar antes la alimentación son los siguientes: a corto plazo existe el riesgo de atragantamiento, aumento de gastroenteritis agudas y diarreas, infecciones respiratorias por broncoaspiración y desnutrición entre otras, y a largo plazo podremos observar mayor índice de obesidad, diabetes y eccema atópico.

Y, ¿Cómo empiezo?

Lo primero de todo es saber que tu bebe está preparado para iniciar la AC. Y para ello, el principal factor a tener en cuenta es el interés que muestra por la comida. Te preguntaras como puedes saber eso, pues muy sencillo, puedes incorporarle a las comidas familiares, ya sea sentado en el regazo o en su trona y observar su reacción, le ofreces alimentos y vemos que hace. Si no le hace caso, es que no tiene interés, por el contrario, si lo mira, lo coge, juega o incluso se lo lleva a la boca es que le interesa.

Además, hay otras cuestiones que deberás tener en cuenta para empezar con la AC. Tu bebe deberá mantenerse sentado en la trona, se valorara la pérdida del reflejo de extrusión y la coordinación de ojo-mano-boca. Una vez cumpla los requisitos para poder iniciar con la AC, hay que ponerse a ello.

¿Qué es el reflejo de extrusión? Es el acto de sacar la lengua cuanto intentamos llevar algo a la boca del bebe. Se puede comprobar acercándole el dedo a su boca.

Por último, tienes que plantearte de qué modo quieres ofrecerle los alimentos a tu bebe y saber hacerlo de forma segura, con independencia del como. Si bien siguiendo el método de BLW, en forma más "tradicional" como en purés o mediante una combinación de ambas. Mi consejo es que decidas lo que decidas, primero realices un taller de primeros auxilios ya que esto te proporcionara más confianza. 

Alimentos a evitar durante el primer año

El azúcar y la sal son dos de los alimentos que se deberá evitar ofrecer al bebe durante el primer año de vida y prolongar durante el mayor tiempo posible. La OMS recomienda limitar la ingesta de sal a menos de 5 g/día para niños mayores de 2 años y adultos. Pero lo menores de 1 año, tienen los riñones inmaduros y por ello no pueden manejar cantidades elevadas de sal. 

Con respecto al azúcar, la OMS recomienda limitar el consumo de productos azucarados como refrescos, bollería, zumos y batidos comerciales entre otros. La miel no se debe consumir en menores de un año porque puede contener una toxina que da lugar a desarrollar el botulismo y en mayores esta desaconsejado por su alto contenido en azúcar. 

En cuanto a alimentos ricos en nitratos, como son las verduras de hoja verde como las acelgas, espinacas o borraja, se recomienda evitar su consumo durante el primer año de vida. No se recomienda dar más de una ración diaria hasta los 3 años. También se limitara el consumo de pescados grandes por su elevado contenido en mercurio así como las bebidas de arroz por el alto contenido en arsénico.